Te compartimos algunas alternativas de producto local para llenar la nevera de la playa de salud, sabor y respeto por lo nuestro
Llega el verano, las aulas se cierran y los comedores escolares se despiden hasta el próximo curso. Sin embargo, los buenos hábitos alimentarios y el compromiso con el medio ambiente no se van de vacaciones. Los largos días de playa o la piscina son momentos fantásticos para el disfrute, pero también suelen ser el escenario donde más se recurre a snacks ultraprocesados, bollería industrial y plásticos de un solo uso debido a la búsqueda de comodidad rápida.
Comer sano fuera de casa no tiene por qué convertirse en una tarea compleja ni aburrida. De hecho, el verano nos regala algunas de las frutas y verduras más ricas del año. Consumir productos de temporada, ecológicos y de cercanía no solo cuidan la salud y el desarrollo de los más pequeños, sino que es una forma directa de apoyar a la economía de nuestros agricultores/as y protege los frágiles ecosistemas de nuestras islas.
Hemos preparado una selección de cuatro meriendas saludables, muy sencillas de elaborar y perfectas para resistir el calor de la mochila playera:
1. La “meriendita canaria” versión 2.0
Un viaje directo a la nostalgia y a las tardes de nuestra propia infancia. Esta receta tradicional es idónea para aportar la energía necesaria tras una intensa jornada de juegos en el mar.
- Ingredientes: un plátano de Canarias maduro, el zumo de una naranja exprimida y una cucharada generosa de gofio de millo o trigo.
- Preparación: En un recipiente hermético, machaca el plátano con un tenedor hasta que quede como puré, añade el zumo de naranja y espolvorea el gofio. Mézclalo bien hasta obtener una consistencia cremosa.
2. Brochetas de sandía y melón
En los días de calor, la hidratación es la prioridad absoluta. A veces a los niños les cuesta beber suficiente agua, por lo que “comerse el agua” a través de las frutas de temporada es una estrategia maravillosa.
- Ingredientes: Sandía y melón, cortados en dados o en bolitas.
- Preparación: Inserta los trozos alternos de fruta en palitos de madera para brochetas. Prepáralas la noche anterior y mantenlas refrigeradas hasta salir de casa.
3. Hummus de batata con bastoncitos
Si buscas una alternativa salada y más contundente que sustituya a las bolsas de papas fritas comerciales, esta opción rica en fibra y proteínas vegetales es la ganadora.
- Ingredientes: Garbanzos cocidos, un trozo de batata asada, un chorrito de aceite de oliva virgen extra, unas gotas de limón y una pizca de comino. Para acompañar: zanahorias y pepinos.
- Preparación: Tritura los garbanzos junto con la batata asada, el aceite, el limón y las especias hasta lograr una pasta suave. Corta las zanahorias y los pepinos en bastones alargados y crujientes.
4. Polos caseros de mango
Julio es el mes por excelencia del mango en muchas zonas del archipiélago. Con el calor, esta fruta madura con gran rapidez en el frutero. Esta receta evita al 100 % el desperdicio alimentario.
- Ingredientes: Mangos muy maduros de producción local y un chorrito de agua o bebida vegetal sin azúcares añadidos.
- Preparación: Tritura la pulpa del mango maduro con un poco de agua para aligerar la textura. Vierte la mezcla en moldes para helado e introdúcelos en el congelador.
Consejo extra
Te animamos a desterrar el papel de aluminio y el film plástico de un solo uso. Sustitúyelos por fiambreras reutilizables o portabocadillos de tela lavable.
Asimismo, prueba a cambiar las botellas plásticas de agua por cantimploras de acero inoxidable. Esto garantizará que el agua permanezca verdaderamente fría bajo el sol durante horas, al tiempo que evitamos generar residuos que puedan acabar dañando nuestras costas y nuestra fauna marina.




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